Esta sección estará disponible a partir del 26 de febrero, unos días previos a comenzar juntas y de la mano.
ETAPA 01: VUELVO A MI CUERPO
Volver a ti desde donde te encuentres y tal y como te encuentres.
Vivimos como si estar en alerta fuese normal, el único estado posible y la única forma de existir.
Esta primera etapa no busca calma: busca comunicarle al sistema nervioso de que ahora estás aquí, sosteniéndote.
Quedarse, cuando normalmente huimos
Aquí cultivamos el hábito de no escapar: con la mente, con el móvil, con la productividad o con otros. Cuando hacemos una conducta evidente, es decir, la notificamos, la evidenciamos, la nombramos y la ubicamos en nuestra historia, esta conducta o este comportamiento empieza a debilitarse, comienza a perder el sentido, no porque la rechacemos o la reprimamos, sino por justamente todo lo contrario, la observamos, la acompañamos, hasta que la parte inconsciente que nos conforma y que necesita esa conducta para ser vista, por fin consigue ser vista por ti misma, no sucede de un día para otro, así como tampoco nuestras conductas se solidifican de un momento a otro, es cuestión de sabernos acompañar en el tiempo, en ese proceso, en esa transición, sentirnos seguras y vistas, para así bajar las defensas que una vez construimos hacia el mundo y hacia nosotras mismas.
Cuando le mostramos a nuestro inconsciente que nos quedamos, que permanecemos, comienza a crearse una nueva vinculación, una nueva forma de tratarnos muy diferente a la que habíamos creado: esa que solo sostiene si va todo bien, que abandona cuando todo se complica, que destruye si no le agrada lo que ve.
Nuestra adulta madura, sosteniendo a la niña.
TERCERA ETAPA: SOY PASADO; SOY PRESENTE; SOY FUTURO
La vida es la comunión de todo lo que fue, de lo que es, de lo que será, de lo que podría haber sido, de lo que ya no será jamás. Integrarlo es en si el proceso vital más importante que nos ocupa. Dedicamos parte de nuestra vida en forcejear con todas nuestras versiones, en querer soltarlas y desprendernos de ellas o bien en querer agarrarlas a toda costa, sin saber que todas conviven adentro, que cada una de ellas se expresa en simultáneo y que está todo bien en escucharlas y luego dejar que tu voy hoy dicte.
Ahora que hemos transitado las dos primeras semanas y una vez que el cuerpo tiene cierta estabilidad, iniciamos esta segunda fase de reorganización profunda.
Vamos a profundizar simultáneamente en cuatro ejes:
regulación del ecosistema intestinal (equilibrando posibles desajustes útiles de cándidas y hongos)
activación hepática y renal
movilización y eliminación de metales pesados
apertura de vías naturales de eliminación